
Así, sutilmente, promete venir el Espíritu.
Pronto lo celebraremos pero es mucho más difícil
darse cuenta, un día cualquiera, de que nos mueve
como a la pequeña amapola de la fotografía.
Sus semillas, sin embargo, se dispersan y dan fruto.
Una vida en común.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada